SEXTO DOMINGO TIEMPO ORDINARIO: ‘Seguid mi ejemplo como yo sigo el de Cristo’

SEXTO DOMINGO TIEMPO ORDINARIO: ‘Seguid mi ejemplo como yo sigo el de Cristo’

Cristo.         

 

   San Marcos, a lo largo de estos domingos, nos va relatando las obras de Jesús con las que muestra su predilección por  aquellos que se ven afectados por algún mal: Recorrió toda Galilea, predicando en la sinagoga y expulsando  los demonios… La gente, en el colmo de la admiración decía: -Todo lo ha hecho bien. Hace oír a los sordos y hablar a los mudos.

 

   El evangelio nos narra que un leproso sale al encuentro de Jesús…

   Seguid mi ejemplo, nos dice san Pablo, como yo sigo el de Cristo.         

   San Marcos, a lo largo de estos domingos, nos va relatando las obras de Jesús con las que muestra su predilección por  aquellos que se ven afectados por algún mal: Recorrió toda Galilea, predicando en la sinagoga y expulsando  los demonios… La gente, en el colmo de la admiración decía: -Todo lo ha hecho bien. Hace oír a los sordos y hablar a los mudos.

   El evangelio nos narra que un leproso sale al encuentro de Jesús. De todos es sabido que los enfermos de lepra, a lo largo de la historia, se han visto obligados a vivir en la exclusión y en la marginación, alejados de la sociedad. La lectura del Levítico de hoy deja claro testimonio de ello.

   Jesús, según la ley, tendría que haber rechazado al leproso y haberse apartado de él; sin embargo, la cercanía, la humildad, la confianza que en él pone  el enfermo, producen una gran emoción en Jesús, se conmueve, siente lástima. Si quieres, puedes limpiarme, suplica el leproso.

¿Cómo no va a querer Jesús limpiarle y curarle, si sólo vive para ayudar al necesitado, haciendo presente la bondad, la ternura y la compasión del Padre?

Jesús rompe las barreras que las leyes habían levantado y, extendiendo  la mano, lo toco, diciendo: -Quiero, queda limpio.

   El enfermo de lepra del evangelio es expresión y símbolo de las muchas marginaciones que los hombres hemos ido creando a lo largo de la historia. Exclusiones y ‘periferias’ que de todo tipo siguen existiendo hoy en día. Todos las conocemos; incluso nosotros mismos contribuimos a veces a crearlas. En nuestras mismas familias hay personas a las que dejamos de lado o marginamos.

   San Pablo nos anima a seguir el ejemplo de Jesús: Seguid mi ejemplo como yo sigo el de Cristo.

   Seguir el ejemplo de Jesús. Jesús es el espejo en el que, gracias a Dios, muchos creyentes se han mirado a lo largo de la historia y se siguen mirando hoy en día para entregarse, como Él, al servicio de los más pobres y marginados.

osvaldo Aparicio, ss.cc.
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