SANTÍSIMA TRINIDAD: ‘Contemplad el Rostro de la misericordia’

SANTÍSIMA TRINIDAD: ‘Contemplad el Rostro de la misericordia’

La fiesta de la Santísima Trinidad, una vez finalizado el tiempo de Pascua, quiere ser como el compendio del año litúrgico durante el que celebramos cómo el Amor de Dios se va revelando  a lo largo de la historia de la humanidad, convirtiéndola en una Historia de Salvación …

JORNADA PRO ORANTIBUS

‘Contemplad el Rostro de la misericordia’

 

‘¡SOLO DIOS BASTA!’

(Santa Teresa de Jesús)

 

‘¡YO SERÉ EL AMOR!’

(Santa Teresa del Niño Jesús)

 

La fiesta de la Santísima Trinidad, una vez finalizado el tiempo de Pascua, quiere ser como el compendio del año litúrgico durante el que celebramos cómo el Amor de Dios se va revelando  a lo largo de la historia de la humanidad, convirtiéndola en una Historia de Salvación.

   El papa Francisco quiere que en este Año Santo de la Misericordia contemplemos y vivamos la dimensión misericordiosa del Amor divino, pues  el misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en la palabra misericordia y precisamente misericordia es la palabra que revela el misterio de la Santísima Trinidad.

   Es tradicional que en este domingo de la Santísima Trinidad se celebre la JORNADA PRO ORANTIBUS cuya finalidad es orar a favor de quienes se consagran a la vida contemplativa, y también valorar y agradecer la vida de los monjes y monjas que se consagran enteramente a Dios por la oración, la contemplación, el trabajo, la penitencia y el silencio. El lema de la Jornada de este año, en sintonía con el Año de la Misericordia, es CONTEMPLAD EL ROSTRO DE LA MISERICORDIA. El papa Francisco nos dice que  Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre, y añade  que siempre tenemos necesidad de contemplar el misterio de la misericordia.

   Consagrarse  a Dios en la vida contemplativa, ¿tiene sentido y valor hoy día?

   En un mundo tan ajetreado, ruidoso y activista como el nuestro  en el que parece tenerse miedo al silencio y que necesitamos llenarlo en todo momento con los cascos musicales  y con  las enormes posibilidades de distracción que ofrecen los teléfonos móviles, resulta oportuno, sin duda alguna,  siguiendo el Evangelio de hoy, plantearnos: ¿Han encontrado las personas contemplativas en el silencio del monasterio, guiadas por el Espíritu,  el camino de llegar a la ‘verdad plena’?  ¿Han elegido la mejor parte como dijo Jesús a Marta?

   Los miembros de la vida religiosa contemplativa mediante su consagración total a Dios  nos están testimoniando que Dios es el bien absoluto, que es la única realidad que ni se muda ni se pasa, como nos recuerda la monja andariega y contemplativa  Santa Teresa de Jesús: ¡Solo Dios basta!

   ¿Por qué solo Dios basta? Otra santa carmelita Teresa del Niño Jesús nos responde revelándonos sus deseos de seguir  todas las vocaciones (doctor, profeta, sacerdote, misionero…) y sus ansias  de abarcar todo el ancho mundo anunciando a Jesús, hasta que comprendió que el amor encerraba en sí todas las vocaciones, que el amor lo era todo y que abarcaba todos los tiempos y lugares, que el amor es eterno. Y entonces exclama: ¡Mi vocación es el amor! En el corazón de la Iglesia, mi Madre, yo seré el amor. Así lo seré todo.

 

osvaldo Aparicio, ss.cc.
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