SÁBADO DE LA VIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B

SÁBADO DE LA VIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B

PALABRAS DEL SANTO PADRE

No sólo Pilato se lavó las manos; estos (los jefes de los sacerdotes, los escribas y los ancianos) también se lavan las manos: «No lo sabemos». Deciden no meterse en la historia de los hombres, no meterse en problemas, no luchar por hacer el bien, no luchar por curar a tanta gente necesitada… Mejor no. No nos ensuciemos. […] Cuántas veces escuchamos a cristianos tacaños que ante una persona que pide limosna no le dan nada y se justifican diciendo: «No, no, yo no doy porque luego esta gente se emborracha». Se lavan las manos. (…) ¿Y qué pasaría si el Señor se lavara las manos con nosotros? ¡Pobrecitos de nosotros! (Homilía Santa Marta 16 de diciembre de 2019)

Lectura del santo evangelio según san Marcos 11,27-33

En aquel tiempo, Jesús y los discípulos volvieron a Jerusalén y, mientras paseaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos y le preguntaron: «¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad?». Jesús les respondió: «Os voy a hacer una pregunta y, si me contestáis, os diré con qué autoridad hago esto: El bautismo de Juan ¿era cosa de Dios o de los hombres? Contestadme». Se pusieron a deliberar: «Si decimos que es de Dios, dirá: «¿Y por qué no le habéis creído?» Pero como digamos que es de los hombres… ». (Temían a la gente, porque todo el mundo estaba convencido de que Juan era un profeta). Y respondieron a Jesús: «No sabemos». Jesús les replicó: «Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto».

Reflexión del Evangelio de hoy

¿Quién te ha dado semejante autoridad?

En el evangelio vemos a Jesús enfrentado con los Saduceos que lo cuestionan por haber expulsado a los vendedores del templo. El diálogo es interesante, ellos le preguntan: ¿Con qué autoridad haces esto? Y vuelven a insistir  ¿Quién te ha dado semejante autoridad?, pero Jesús no les responde, sino que los cuestiona acerca del bautismo de  Juan, y finalmente no les dice con qué autoridad lo hace, esta conclusión nos deja sorprendidos, nos gustaría saber la respuesta de Jesús.

Pero este cuestionamiento que hacen a Jesús es para perjudicar su imagen frente al pueblo, sabemos que su intención era buscar razones para condenarlo, entonces Jesús no se deja manipular, por eso no les responde directamente, pues Él es el Mesías, su autoridad viene del Padre, no tiene que demostrar su “autoridad”, son sus obras las que comprueban o dan razón de su autoridad.

Buscando razones “legales” o de acuerdo a su pensamiento, los saduceos no se abren a la sabiduría  de Dios que les permitiría darse cuenta de a quién tienen delante de ellos, reconocer a Jesús como el Mesías. Nosotros también podemos correr el riesgo de no reconocer la obra de Dios en nuestra vida y nuestro entorno, cuando nos cerramos a otras posibilidades, cuando no aceptamos que el otro piensa distinto.

Para no caer en los juicios rápidos y desechar todo lo que no se ajusta a lo que creo, es importante acoger la invitación que se nos hace en la primera lectura de buscar la sabiduría, desearla, pedirla  constantemente, pegarnos a ella y cultivar nuestra relación con Dios en la oración.

En este tiempo de tanto sufrimiento por la pandemia nos podemos preguntar si reconocemos al Señor cuando todo se ve tan terrible, con tanta gente enferma, los que mueren, los que están sin trabajo, etc. Creer en Jesús en la adversidad, no es fácil, sin embargo ¿cuál sería  la sabiduría  que tendríamos pedir para el hoy de nuestras vidas?

Sor Sandra Muñoz Santos, OP  Monasterio de la Inmaculada del Maule, Yerbas Buenas, Chile

Parroquia Sagrados Corazones
parroquia.sscc.madrid@gmail.com
No hay comentarios

Inserte un Comentario