PRIMER DOMONIGO DE CUARESMA

PRIMER DOMONIGO DE CUARESMA

Hemos iniciado la Cuaresma, Camino hacia la pascia. Para ayudarnos a vivir este ‘tiempo de gracia’, promponemos como lema las palabras de san Pablo, que el Papa comenta en su Mensaje cuaresmal: ‘<<Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre por vosotros>> para enriqueceros con su pobreza (2 Cor 8,9) …

PALABRA DE DIOS

Lectura del libro del Génesis 2,7-9;3,1-7

El Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz un aliento de vida, y el hombre se convirtió en ser vivo. El Señor Dios plantó un jardín en Edén, hacia oriente, y colocó en él al hombre que había modelado.

El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver y buenos de comer; además, el árbol de la vida, en mitad del jardín, y el árbol del conocimiento del bien y del mal. La serpiente era el más astuto de los animales del campo que el Señor Dios había hecho. Y dijo a la mujer: -¿Cómo es que os ha dicho Dios que no comáis de ningún árbol del jardín?

La mujer respondió a la serpiente: -Podemos comer los frutos de los árboles del jardín; solamente del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios: ‘No comáis de él ni lo toquéis, bajo pena de muerte’.

La serpiente replicó a la mujer: -No moriréis. Bien sabe Dios que cuando comáis de él se os abrirán los ojos y seréis como Dios en el conocimiento del bien y del mal.

La mujer vio que el árbol era apetitoso, atrayente y deseable, porque daba inteligencia; tomó del fruto, comió y ofreció a su marido, el cual comió.

Entonces se les abrieron los ojos a los dos y se dieron cuenta de que estaban desnudos; entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron.-

 

Salmo 50,3-6a.12-14.17

R/. Misericordia, Señor, hemos pecado.

*Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa, lava del todo mi delito, limpia mi pecado.

*Pues yo reconozco mi culpa, / tengo siempre presente mi pecado: contra ti, contra ti solo pequé, cometí la maldad que aborreces.

*Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme; no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu.

*Devuélveme la alegría de tu salvación, / afiánzame con espíritu generoso. Señor, me abrirás tus labios, y mi boca proclamará tu alabanza.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5,12.17-19

Hermanos: Lo mismo que por un hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron … Por el delito de un solo hombre comenzó el reinado de la muerte, por culpa de uno solo. Cuánto más ahora, por un solo hombre, Jesucristo, vivirán y reinarán todos los que han recibido un derroche de gracia y el don de la justificación.

En resumen: si el delito de uno solo trajo la condena a todos, también la justicia de uno traerá la justificación y la vida. Si por la desobediencia de uno todos se convirtieron en pecadores, así por la obediencia de uno todos se convertirán en justos.-

 

Versículo Mt 4,4b: ‘No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios’.

 

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo 4,1-11

En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre. El tentador se acercó y le dijo: -‘Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes’.

Pero él contestó, diciendo: -‘Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios’.

Entonces el diablo lo lleva a la ciudad santa, lo pone en el alero del templo y le dice: -‘Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: Encargará a los ángeles que cuiden de ti, y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras’.

Jesús le dijo: -‘También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios’.

Después el diablo lo lleva a una montaña altísima y, mostrándole los reinos del mundo y su gloria le dijo: -‘Todo esto te daré, si te postras y me adoras’.

Entonces le dijo Jesús: -‘Vete, Satanás, porque está escrito: Al Señor, tu Dios, adorarás y a él sólo darás culto’.

Entonces lo dejó el diablo, y se acercaron los ángeles y le servían.-

 

COMENTARIO

VIVIR LA MISERICORDIA

El Miércoles de Ceniza hemos iniciado la Cuaresma, camino que nos lleva a la Pascua, Muerte y Resurrección de Jesús. Para ayudarnos a vivirla con intensidad proponemos las palabras de san Pablo que hemos colocado en el fondo del presbiterio: Jesucristo, <>, para enriqueceros con su pobreza (2 Cor 8,9). El Mensaje del Papa para este tiempo es un comentario a este texto.

‘Jesucristo, siendo rico’. Dios se acerca a nosotros para salvarnos, manifestándonos su amor misericordioso no a través de su omnipotencia, sino despojándose de su grandeza, tomando nuestra pobre condición humana, débil y limitada, y haciéndose semejante a nosotros. La razón de este ‘abajamiento’ de todo un Dios es su amor, lleno de ternura y misericordia, hacia sus criaturas; un amor tan intenso que no duda en hacernos el regalo más preciado: su propio Hijo.

‘Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre por vosotros‘. El Hijo de Dios nace pobre y vive pobre, siempre cercano al pueblo humilde y necesitado, palpando de cerca sus debilidades y miserias. El relato evangélico de las tentaciones en el desierto nos muestra cómo Jesús supo vencer toda tentación que le alejara del pueblo sencillo y que le hiciera distanciarse de los pobres, sus preferidos. Jesús supo rechazar la riqueza y el poder, la vanagloria y el estrellato; él puso todo su empeño en no defraudar a su Padre del cielo ni a sus hermanos los hombres, en especial a los más pequeños.

Jesús, pobre y humilde, vence la tentación de un mesianismo materialista, fastuoso y dominante. Acepta el plan del Padre del cielo que no es otro que hacer presente a los hombres su bondad y misericordia.

Jesús cura nuestras miserias y pecado mediante su sencillez, servicio y entrega: Venid a mí todos los que estáis fatigados y agobiados, y yo os aliviaré …, que soy sencillo y humilde de corazón.

Jesús, con su pobreza y cercanía, nos enriquece pues nos comunica la mayor de las riquezas: el amor y la misericordia infinita de nuestro Padre del cielo.

Nuestro compromiso cuaresmal. A imitación de nuestro Maestro, los cristianos estamos llamados a mirar las miserias de los hermanos, a tocarlas, a hacernos cargo de ellas y a realizar obras concretas a fin de aliviarlas, nos dice el Papa. Como el buen samaritano nosotros estamos llamados a practicar y vivir la misericordia con las miserias del prójimo.

El Papa señala tres clases de pobreza o de miseria: la miseria material o privación de los derechos fundamentales de la persona y de los bienes de primera necesidad; la miseria moral, que consiste en ser esclavos del vicio y del pecado, y que sumerge en sufrimiento a tantas familias porque alguno de sus miembros tiene dependencia del alcohol, de las drogas, del juego o de la pornografía, como señala el Papa; la miseria espiritual en la que vivimos cuando nos alejamos de Dios y de su amor, que es el único que salva y libera; miseria espiritual que nace cuando nos hacemos esclavos de los dioses de los que hoy habla el evangelio: el ansia de poseer, de dominar y de buscar la vanagloria.

El Papa concluye su Mensaje cuaresmal pidiéndonos que, con nuestras palabras y obras, testimoniemos a quienes viven en la miseria material, moral o espiritual, el amor misericordioso del Padre del cielo.

Un buen compromiso cuaresmal sería escoger una obra concreta de misericordia y esforzarnos por practicarla de una manera especial.

osvaldo Aparicio, ss.cc.
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