Pentecostés: El Espíritu Santo y la Evangelización

Pentecostés: El Espíritu Santo y la Evangelización

PENTECOSTÉS:  Venida del Espíritu Santo. Nosotros, sin duda alguna, hemos oído hablar del Espíritu Santo; lo nombramos en muchas ocasiones como al hacer la señal de la cruz o al recitar el Gloria al Padre…; sin embargo, ¿somos conscientes de la incidencia que tiene en nuestras vidas y en la Iglesia? …

PENTECOSTÉS:  Venida del Espíritu Santo. Nosotros, sin duda alguna, hemos oído hablar del Espíritu Santo; lo nombramos en muchas ocasiones como al hacer la señal de la cruz o al recitar el Gloria al Padre…; sin embargo, ¿somos conscientes de la incidencia que tiene en nuestras vidas y en la Iglesia? ¿le invocamos para que no deje de realizar hoy las maravillas que realizó en los comienzos de la predicación evangélica?

   Estas preguntas surgieron en la reunión de un grupo de la parroquia, pues, reflexionando sobre el Espíritu Santo, se recordó el episodio que a san Pablo le ocurrió en Éfeso, como narran los Hechos de los Apóstoles. Pablo,  al llegar, encuentra a  algunos discípulos y les pregunta si han recibido el Espíritu Santo al abrazar la fe. Ellos responden que ni siquiera hemos oído hablar  de que exista un Espíritu Santo (Hech 19, 2).

   Pentecostés es el cumplimiento de la promesa  de Jesús a sus discípulos: Vosotros recibiréis la fuerza del Espíritu Santo…, y seréis mis testigos… hasta los confines de la tierra. Así, cuentan los Hechos que un día en que estaban reunidos los discípulos, todos quedaron llenos de Espíritu Santo y, de manera gráfica  a través de distintos simbolismos, describen el acontecimiento: un viento impetuoso llenó la casa donde se encontraban y lenguas como de fuego se posaron sobre cada uno de ellos; y  añaden que comenzaron a hablar lenguas extrañas según el Espíritu Santo los movía a expresarse.

Viento impetuoso: el Espíritu es como una fuerza recia que llena de valentía e impulsa a la acción.

Lenguas como llamaradas: el Espíritu es fuego abrasador que purifica, renueva y transforma a quien lo recibe.

Hablar en otras lenguas: Hay una clara alusión y contraposición a la confusión de lenguas de la torre de Babel. Dice el Génesis (11,1-11) que el espíritu orgulloso y egoísta del hombre es causa de división y de incomunicación; el Espíritu del Señor, por el contrario,  es fuente de unidad y de paz, de acercamiento y de comunicación entre todos, como refleja el libro de los Hechos. El Espíritu de Jesús hace hablar el lenguaje del amor, un lenguaje  que todo el mundo comprende y a todos une.

Llenos todos del Espíritu Santo, impulsados por su fuerza y transformados por su amor, los discípulos se lanzan a la evangelización, comenzando el anuncio de Jesús Resucitado en Jerusalén, siguiendo por Judea y Samaría y llegando hasta los confines de la tierra.

   Es indudable que el alma de la Iglesia naciente y el protagonista de la primitiva evangelización es El Espíritu Santo, como se trasparenta de principio a fin  en el libro de los Hechos de los Apóstoles, que con razón podríamos calificar como Evangelio del Espíritu.

   Siguiendo el deseo de Jesús, la Iglesia hoy día no cesa de urgirnos a que nos sumemos a la nueva evangelización que nuestro ambiente tanto necesita, y a que, dejando nuestras dudas, temores y comodidades, seamos discípulos-misioneros. Hoy como ayer en los comienzos de la predicación evangélica, el Espíritu del Señor tiene que ser el alma y protagonista del quehacer evangelizador; por eso, hoy como entonces, los discípulos tenemos que llenarnos del Espíritu que nos transforme y comunique entusiasmo, enseñándonos el único lenguaje que evangeliza: el amor.

   El papa Francisco en su Exhortación la Alegría del Evangelio nos escribe: Para mantener vivo el ardor misionero hace falta una decidida confianza en el Espíritu Santo, porque Él <<viene en ayuda de nuestra debilidad>> (Rom 8,26). Pero esa confianza generosa tiene que alimentarse y para eso necesitamos invocarlo constantemente. Él puede sanar todo lo que nos debilita en el empeño misionero (280).

  

osvaldo Aparicio, ss.cc.
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