PASCUA: ¡Ha resucitado!

PASCUA: ¡Ha resucitado!

¡No está aquí en el sepulcro! ¡Ha resucitado! Esta es la la Buena Noticia –el Evangelio- que se nos anuncia en la Pascua de Resurrección. ¡El amor vive! ¡Aquel que por amores muere, ha vuelto a la vida!…

¡No está aquí en el sepulcro! ¡Ha resucitado! Esta es la la Buena Noticia –el Evangelio- que se nos anuncia en la Pascua de Resurrección. ¡El amor vive! ¡Aquel que por amores muere, ha vuelto a la vida!

   Contemplando la Resurrección de Jesús uno no puede menos de pensar en el Cantar de los Cantares: El amor es fuerte como la muerte, es cruel la pasión como el abismo; es centella de fuego, llamarada divina; las aguas torrenciales no podrán apagar el amor ni anegarlo los ríos (8, 6b-7a).

   Todos estamos deseando que se nos den buenas noticias en medio de este ambiente en que vivimos de discordia y de desunión, de violencias y de terrorismo, de enfermedad y de dolor, de soledad y de desamparo. Ver los telediarios es saturarse de malas noticias.

   Más aún; aunque nuestra sociedad sea descreída y dé la espalda a la trascendencia, ansía respuestas a las preguntas que plantea la existencia: ¿Hacia dónde caminamos? ¿Cuál es nuestro destino? ¿Dónde encontrar respuesta a nuestros interrogantes más profundos?

   Como a María Magdalena, María la de Santiago y Salomé que van de camino del sepulcro con aromas para embalsamar el cuerpo de Jesús, también a nosotros se nos dice que no busquemos a Jesús en el lugar equivocado, pues él, el Crucificado, no está entre los muertos. Quien ha muerto por un amor apasionado a Dios y a sus hermanos los hombres, ha vencido la muerte: ¡Vive! ¡Ha resucitado!

   La Resurrección de Jesús es la respuesta a nuestras dudas e interrogantes. Nos lo dice san Pablo: Por el bautismo nos incorporamos a Cristo… Si nuestra existencia está unida a él en una muerte como la suya, lo estará también en una resurrección como la suya’.

   Celebrar la resurrección tiene que impulsarnos a proclamarla. Las mujeres que fueron al sepulcro son las primeras misioneras de Jesús Resucitado. Ellas son las primeras que reciben el encargo de anunciar la Buena Noticia, que es la base y la esencia de la fe cristiana: Id a decir a sus discípulos y a Pedro que Jesús el Nazareno, el Crucificado, no está aquí en el sepulcro. ¡Ha resucitado!

   Esa misma misión se nos está encargando ahora a nosotros: ¡Sed testigos de que Jesús sigue vivo en el mundo, en nuestra sociedad, en medio de nosotros y en cada uno de nosotros! ¡Proclamad que nuestra vida tiene un sentido trascendente y q¡Feliz Pascua de Resurrección!ue es posible la esperanza!

osvaldo Aparicio, ss.cc.