Natividad de san Juan Bautista: precursor y testigo de Jesús

Natividad de san Juan Bautista: precursor y testigo de Jesús

Se celebra hoy la Natividad de san Juan Bautista. La liturgia únicamente celebra los nacimientos de Jesús, de María y de Juan Bautista. Este hecho resalta el papel tan importante que ellos tienen en la Historia de la Salvación…

Se celebra hoy la Natividad de san Juan Bautista. La liturgia únicamente celebra los nacimientos de Jesús, de María y de Juan Bautista. Este hecho resalta el papel tan importante que ellos tienen en la Historia de la Salvación.

   La escena evangélica de hoy deja una breve constancia del nacimiento de Juan, para detenerse en su circuncisión y detallar la imposición del nombre. Contra la opinión de parientes y vecinos los padres se empeñan en que el niño tiene que llamarse Juan. ¡No! Va a llamarse Juan, dice la madre Isabel. Y Zacarías, el padre, mudo a causa de sus dudas cuando el ángel le anuncia el nacimiento de un hijo, pide una tablilla y escribe: ¡Juan es su nombre!

   En las Escrituras aparece con frecuencia que el nombre que se impone a las personas elegidas por Dios, revela cuál será su misión. Así, Jesús (Yosua) significa Dios salva y, en el caso de Juan (Yohanan),  Dios es compasivo.

   ¿Qué va a ser este niño?, se preguntaban las gentes que oían la noticia y circunstancias de su nacimiento. ¿Cuál es la misión que Dios le tiene reservada?

   Su padre Zacarías responde con el precioso himno de bendición (el Benedictus) que entona tras la imposición del nombre. Cuenta el evangelista que inmediatamente se le soltó la boca y la lengua y empezó a hablar bendiciendo a Dios. Y en el himno va desarrollando cuál será la misión de su hijo: será profeta del Altísimo que preparará los caminos del Señor para que se manifieste su entrañable  misericordia mediante  la visita salvadora  del sol que nace de lo alto.

   El sol que nace de lo alto y que trae la misericordia salvadora divina será Jesús: ¡Dios salva! 

   Juan, según el Evangelio, es el profeta  p r e c u r s o r que anuncia y prepara la venida de la salvación: Una voz grita en el desierto: Preparad el camino del Señor (Lc 3,4).

   Los Hechos de los Apóstoles (2ª lect.) dicen que Juan, antes que Jesús llegara…, y cuando estaba para acabar su vida, decía: Yo no soy quien pensáis, sino que viene detrás de mí uno a quien no merezco desatarle las sandalias.

   Esta expresión –desatar las sandalias- no implica una especie de servilismo de Juan con respecto a Jesús. Lavar los pies sí que era función de esclavos; en cambio, desatar las sandalias era un gesto que realizaban los discípulos con su maestro cuando este volvía cansado tras un largo caminar.

   Juan reconoce que él no es ni el maestro ni el  mesías salvador: Yo no soy quien pensáis; él se presenta sencillamente como precursor y testigo  de quien viene detrás de él.

   La fiesta de la natividad de Juan (24 de junio) destaca su misión de preparar el camino de la evangelización que realizará Jesús; y la fiesta de su martirio Juan (29 de agosto) pondrá de relieve su condición de testigo de Jesús: Este es, dirá, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

   Precursor y testigo. Juan Bautista aparece como el gran modelo para todo cristiano, que debe ser testigo misionero de Jesucristo.

   Juan aparece también como el gran modelo para la Iglesia universal que ha nacido para ser testigo de Jesús y existe para evangelizar.

   Y Juan es modelo igualmente para nuestra diócesis de Madrid que quiere llevar a cabo su recién aprobado Documento Final del Plan Diocesano de Evangelización, y que además ha comenzado a celebrar el Año Jubilar Mariano con el lema: Con María, discípulos misioneros de Jesucristo

 

osvaldo Aparicio, ss.cc.
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