MARTES DE LA VII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO C / CÁTEDRA DE SAN PEDRO

MARTES DE LA VII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO C / CÁTEDRA DE SAN PEDRO

Cátedra de San Pedro

La Cátedra de San Pedro es una de las celebraciones más antiguas del cristianismo. Aunque no se trate de una sede o silla física, sino de la misión de fortalecer a los hermanos en la fe, que Pedro recibió de Jesús, se cree que esa silla o cátedra de Pedro se veneraba ya en los primeros siglos.

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 16, 13-19

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?». Ellos contestaron: «Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas». Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo» Jesús le respondió: «¡Bienaventurado tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Ahora yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos».

 

Reflexión del Evangelio de hoy

Nuestra fe a examen

Mateo sitúa este pasaje en Cesarea de Filipo. Es su marco geográfico. Hoy diríamos que su marco sociológico era el de una ciudad pagana, donde se adoraba a varios dioses con un culto especial al emperador Cesar. Pensando en nuestras sociedades hoy, y, sabiendo las distintas realidades de países y culturas, bien pudieran parecerse algunas ciudades a Cesarea de Filipos aunque se haya cambiado el nombre de los ídolos.

Jesús, ve próximo el final de su misión, ha elegido un grupo de personas que ha ido formando, han sido testigos de su vida, sus milagros, sus enseñanzas y, en ese contexto con fuerte sabor idolátrico Jesús hizo unas preguntas, una pequeña  encuesta. ¿Quién dicen que soy yo? ¿Qué dicen en vuestro entorno, Qué dicen de mí, los medios de comunicación, ¿cómo me presentan? ¿Qué dicen de mis los diferentes grupos cristianos que hay en la iglesia? ¿Qué dicen de mi…? ¿Y vosotros, cristianos de toda la vida, que tenéis una participación en los actos religiosos y quizá pertenecéis a algún grupo de reflexión cristiana? ¿Quién decís que es Jesús, con qué rasgos lo presentaríais?

Y finalmente, y porque quiere encontrarse con cada uno de nosotros, porque quiere ayudarnos a personalizar nuestra fe, nos pregunta también hoy:  ¿Quién es Jesús para ti? Y esta es la gran pregunta que te lanza Mateo a través del texto. Hay una respuesta desde el catecismo, una respuesta aprendida que recitamos sin mucho esfuerzo. Otra respuesta más elaborada, desde lo que hemos leído y escuchado en nuestra formación religiosa. Podríamos expresar conceptos, reformular la fe. O desde “nuestro corazón” desde la voz que surge en lo más profundo de nuestro ser. Desde nuestra experiencia de personas que cultivan la relación con Jesús y se comprometen en vivir su mensaje. “Intuimos en Jesús un misterio de apertura, cercanía y proximidad a Dios que nos atrae y nos invita a abrir nuestra existencia al Padre. A Jesús lo iremos conociendo en la medida en que nos entreguemos a él. Solo hay un camino para ahondar en su misterio: seguirlo” (J.A. Pagola)

La gran respuesta de Pedro “Tu eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo” Bienaventurado Simón, responde Jesús, porque eso no procede de tu inteligencia, sino que “te lo ha revelado mi Padre que está en los cielos”. “Jesús siente en su corazón una gran alegría, porque reconoce en Simón la mano del Padre, la acción del Espíritu Santo. Reconoce que Dios Padre ha dado a Simón una fe fiable, sobre la cual Él, Jesús, podrá edificar su Iglesia, es decir su comunidad. Es decir, todos nosotros. Todos nosotros” (Papa Francisco). Señor, yo creo, pero quiero pedirte hoy y todos los días de mi vida, desde lo más profundo de mi corazón, que aumentes mi fe y me ayudes a creer con una fe semejante a la fe de María, Madre y Maestra de todos los que creen, por haber creído siempre con corazón humilde y generoso.

Hna. Mariví Sánchez Urrutia – Congregación de Dominicas de La Anunciata

Parroquia Sagrados Corazones
parroquia.sscc.madrid@gmail.com
No hay comentarios

Inserte un Comentario