LUNES DE LA VI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO C / SANTOS CIRILO Y METODIO

LUNES DE LA VI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO C / SANTOS CIRILO Y METODIO

Santos Cirilo y Metodio (Cirilo: Tesalónica 827 – 14-febrero-869 / Metodio: Tesalónica hacia 817- 884/885)

Las figuras de los santos Cirilo y Metodio son hoy bastante conocidas y familiares en Occidente. El nuevo clima ecuménico y las relaciones con el Este de Europa han contribuido a acercarlos a nuestra sensibilidad, y a nuestras vidas espiritual y litúrgica. Hoy, además, contamos con textos importantes que nos introducen en sus biografías y obras apostólicas. Especialmente, la cuarta carta encíclica de Juan Pablo II, Slavorum apostoli, que resume los relatos hagiográficos sobre ambos santos, tamizados por la investigación histórica.

San Metodio nació hacia el año 817, en el seno de una noble familia bizantina. Su ciudad fue Salónica, en aquel momento, próxima a la frontera con los eslavos. Después de unos primeros estudios, propios de un joven de su rango social, desempeñará el cargo de arconte en una región poblada por eslavos. Tal circunstancia le permitió entrar en contacto con la lengua y la cultura de ese pueblo, de los cuales se serviría más tarde en su obra de evangelización. Pero como a muchos jóvenes de la refinada cultura grecobizantina, Metodio pronto se sintió atraído por una vida más alta. Bastante joven aún deja sus cargos políticos, se hace monje, y andando el tiempo, con 40 años, llegaría a ser superior en una comunidad del monte Olimpo, en Bitinia. Allí recibiría a su propio hermano.

Constantino, el futuro Cirilo, más joven que su hermano, tendrá una vida más breve y, quizás, más brillante. Nace hacia el año 827, y a los 14 años se queda huérfano. Se educa con el futuro emperador Miguel III, recibiendo desde la primera hora una formación esmerada, propia de la civilización de su época, la cual lo eleva al cargo de bibliotecario del patriarca de Constantinopla. Pero hacia los 28 años, después de una carrera humanamente triunfal, también él se sintió atraído por la vida monástica, ingresando en la misma comunidad que su hermano Metodio regía. La vida de ambos hermanos tiene, pues, un claro paralelismo, humano y espiritual.

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas 10, 1-9

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies. ¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias; y no saludéis a nadie por el camino. Cuando entréis en una casa, decid primero: “Paz a esta casa.” Y, si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa, comiendo y bebiendo de lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en una ciudad y os reciben, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, en ella y decidles: “El reino de Dios ha llegado a vosotros”».

 

Reflexión del Evangelio de hoy

La alegría de predicar

En este fragmento de los Hechos de los Apóstoles, la asamblea pide tiempo para reflexionar y expresan el deseo de oír a Pablo. El mensaje de salvación es primero para los descendientes de Abrahán, pero también es luz de los gentiles y salvación para toda la tierra. Dios es fiel y cumple su Palabra. Los Apóstoles también permanecen fieles a la voluntad de Dios. Si la gran mayoría de los judíos rechaza la fe, y no se consideran dignos de la vida eterna, anunciarán el Evangelio a los paganos. En contraste al rechazo de los judíos, Lucas subraya la alegría de los gentiles, que alaban y difunden la Palabra por la región. Semejante alegría es una invitación a la alegría del lector y un estímulo para que también él alabe los planes de Dios, que hace que todo sirva para el bien de los que lo aman. A lo largo de la historia encontramos muchas personas que con alegría han llevado la predicación por diferentes territorios, este es el caso de San Cirilo y San Metodio, hermanos provenientes de Tesalónica, en el Imperio bizantino, que predicaron la fe en Moravia y Panonia. Eran conocidos como los apóstoles de los eslavos. Se les considera inventores e impulsores del alfabeto glagolítico, usado en manuscritos eslavos antes del desarrollo del alfabeto cirílico derivado del alfabeto griego con elementos de los alfabetos copto y hebreo, que a su vez sigue utilizándose en varias lenguas eslavas. El salmo de hoy “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio”, el más corto del salterio, es una invitación a todos los pueblos para que alaben al Señor. Los motivos que da nos llenan de alegría: Dios es misericordioso y fiel. Cuando cantamos este himno nos acordamos de que no bastan las palabras para convencer. Jesús pide que nuestra luz alumbre a los hombres para que vean nuestras buenas acciones y den gloria al Padre que está en el cielo.

La misión de los discípulos

Ya conocemos una primera actividad misionera de los Doce, pero en este fragmento del Evangelio de San Lucas, el Señor envía a setenta y dos y con una misión más concreta. El saludo entre orientales solía ir acompañado, mucho más que entre nosotros, de inclinación del cuerpo, de besos, abrazos, y varias preguntas sobre la salud de los amigos. La frase “no llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino” es una locución proverbial hiperbólica para denotar que no se detengan por el camino, o que no pierdan tiempo. Las comodidades y provisiones del mundo son un estorbo a la hora de predicar el mensaje. El discípulo anuncia de una manera apremiante: “está cerca el Reino de Dios”. Tarea nada fácil porque va como cordero entre lobos. Pero no se limita a anunciar. Es portador de un don que ofrece al llegar; la paz, es decir, la dicha total de quien conoce a Dios. Las posibilidades de rechazarlo son claras. Jesús lo prevé y lo lamenta, aludiendo a la infidelidad de tres ciudades galileas. Es una acción grave y culpable porque rechazan al Señor. Los discípulos han recibido poderes contra los demonios y las enfermedades. Pero van a estar rodeados de peligros y sufrimientos y llevan una misión de caminantes, peregrinos, sin poder instalarse. ¿Consideras que las comodidades del mundo son un estorbo para predicar? ¿Convence mi predicación a los interlocutores?

Dña. Montserrat Palet Dalmases. Fraternidad Laical de Santo Domingo (Barcelona)

 

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