EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ: ‘¡Jesucristo es Señor!’

EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ: ‘¡Jesucristo es Señor!’

Una pincelada sobre el origen de esta fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. Remonta al s. IV, cuando santa Elena, madre de Constantino, descubrió la cruz de Jesús …

PALABRA DE DIOS

Lectura Del Libro de los Números 21, 4b-9

En aquellos días, el pueblo estaba extenuado del camino, y habló contra Dios y contra Moisés: -¿Por qué nos has sacado de Egipto para morir en el desierto? No tenemos ni pan ni agua, y nos da náusea este pan sin cuerpo.

El Señor envió contra el pueblo serpientes venenosas, que los mordían, y murieron muchos israelitas. Entonces el pueblo acudió a Moisés, diciendo: -Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti; reza al Señor para que aparte de nosotros las serpientes.

Moisés rezó al Señor por el pueblo, y el Señor le respondió: -Haz una serpiente venenosa y colócala en un estandarte: los mordidos de serpientes quedarán sanos al mirarla.

Moisés hizo una serpiente de bronce y la colocó en un estandarte. Cuando una serpiente mordía a uno, él miraba a la serpiente de bronce y quedaba curado.-

 

Salmo responsorial 77 R/. No olvidéis las acciones del Señor.

Escucha, pueblo mío, mi enseñanza, inclina el oído a las palabras de mi boca: que voy a abrir mi boca a las sentencias, para que broten los enigmas del pasado.

Cuando los hacía morir, lo buscaban, y madrugaban para volverse hacia Dios; se acordaban de que Dios era su roca, el Dios Altísimo su redentor.

Lo adulaban con sus bocas, pero sus lenguas mentían: su corazón no era sincero con él, ni eran fieles a su alianza.

Él, en cambio, sentía lástima, perdonaba la culpa y no los destruía: una y otra vez reprimió su cólera, y no despertaba todo su furor.

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 2,6-11

Cristo, a pesar de su condición divina, / no hizo alarde de su categoría de Dios ; /al contrario, se despojó de su rango / y tomó la condición de esclavo, / pasando por uno de tantos / Y así, actuando como un hombre cualquiera, / se rebajó hasta someterse a la muerte, / y una muerte de cruz. / Por eso Dios lo levantó sobre todo / y le concedió el ‘Nombre-sobre-todo– nombre’; /de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble / en el cielo, en la tierra, en el abismo, /y toda lengua proclame: / Jesucristo es Señor, / para gloria de Dios Padre.-

 

Aleluya. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque con tu cruz has redimido al mundo. Aleluya.

 

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 3,13-17

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: -Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna.

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen el él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.-

 

COMENTARIO

Una pincelada sobre el origen de esta fiesta de la EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ. Remonta al s. IV, cuando santa Elena, madre de Constantino el Grande, descubrió la cruz de Jesús, precisamente el 14 de septiembre del año 320. La tradición cuenta que para saber cuál de las tres cruces encontradas era la del Señor, santa Elena hizo tocar a una enferma cada una de las cruces; al tocar la tercera, quedó curada.

Unos años antes, cuenta la leyenda que Constantino, antes de la batalla del Puente Milvio contra Majencio, vio en sueños una cruz y oyó una voz que le decía: ¡Con este signo vencerás!

Santa Elena edificó sobre el Calvario las basílicas de la Resurrección y la del Martirio o de la Cruz, y expuso a la veneración de los fieles la crus del Señor. Robada la cruz por el rey de Persia, fue recuperada y trasladada de nuevo a Jerusalén en el año 614. Para evitar nuevos robos, la cruz fue dividida en cuatro trozos: uno fue llevado a Roma; otro, a Constantinopla; un tercero fue depositado en Jerusalén; y el cuarto fue troceado en pequeñas astillas repartidas por el mundo entero, que se llamaron ‘Veracruz’. Las iglesias que poseían una reliquia, el 14 de septiembre la mostraban a los fieles en un acto solemne llamado EXALTACIÓN. De ahí, el nombre de la fiesta.

Pero lo importante de esta fiesta es el significado que nos revela la Palabra de Dios: Jesús, en el diálogo que mantiene con Nicodemo, hace alusión al episodio de la serpiente de bronce que Dios manda elevar a Moisés en el desierto, que nos relata el libro de los Números (1ª lectura). Si los israelitas picados por las serpientes venenosas elevaban la mirada hacia el estandarte, quedaban curados. Jesús se lo aplica a sí mismo: Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del Hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna.

Jesús fue elevado y exaltado en cruz por amor. Su entrega en la cruz es el mayor signo de un amor total y hasta el extremo. Es la mayor señal de fidelidad y amor a Dios y a los hombres, sus hermanos. Por eso, la fiesta de la Exaltación de la Cruz es la fiesta de la Exaltación del Amor y de su infinita fuerza salvadora. Sólo el amor salva; por esta razón la cruz es la señal del cristiano.

Si nosotros exaltamos la cruz y empezamos todas nuestras acciones con la señal de la cruz, no es ni por dolorismo ni por masoquismo como si nosotros buscáramos el sufrimiento. Veneramos y miramos al Traspasado elevado en cruz porque su Costado abierto nos permite contemplar la hondura del amor inmenso de Dios.

San Pablo (2ª lectura), en una de las más antiguas confesiones de fe exclama: Cristo se rebajó hasta someterse a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso, Dios lo levantó (exaltó) sobre todo y le dio un Nombre-sobre-todo-nombre. Pablo nos invita después a que doblemos la rodilla ante el nombre de Jesús y a que proclamemos: ¡Jesucristo es Señor!

osvaldo Aparicio, ss.cc.
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