EVANGELIO Miércoles de la VII semana de Pascua

EVANGELIO Miércoles de la VII semana de Pascua

EVANGELIO

Lectura del santo evangelio según san Juan 17, 11b-19

En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, oró Jesús diciendo:
«Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura. Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría cumplida.
Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del maligno. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los envío también al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad»

aca su vena optimista y esperanzada. Recoge la alegría del pueblo por la cosecha abundante. Es agradecimiento y bendición a un mismo tiempo.

REFLEXIÓN

Santifícalos en la verdad

Juan, siempre tan alambicado. Se le nota su formación helenística. Avanza y retrocede para dejar clara la idea fundamental: saber estar sin ser. Saber estar en el mundo con una postura clara, acorde con la buena noticia recibida y sus exigencias para así no llevar a engaño a nadie, y, a la vez, no ser del mundo siguiéndole su juego y sus componendas sutiles. Son los eternos dilemas para el testigo de la fe, porque siempre está en juego la verdad, la Verdad, en sus múltiples acepciones. “Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad”, ora Jesús.  Bien sabía Él sobre cuánta mentira se tejía la vida de sus conciudadanos; en definitiva, de la humanidad.

Qué no podremos decir nosotros que vivimos sobre ese mar proceloso de las fake news. No es verdad, aunque lo parezca, eso tan repetido:Di una mentira mil veces y se convertirá en verdad.

Muchos programas televisivos juegan al “verdad o mentira”.  Como si acertar fuera sinónimo de más cultura o más veracidad. Ya decía Cervantes: “La verdad adelgaza y no quiebra, y siempre anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua”. Lo tan repetido: tú miente, que algo queda, es indicativo de poca o ninguna catadura moral. ¡Vaya si la verdad adelgaza -mejor método imposible-, sino que se lo digan a muchos que por ser veraces están en la cárcel, son perseguidos o no los dejan vivir en paz!

He ahí la postura de los discípulos de Jesús: veracidad ante todo. Pero hay que prepararse a sus consecuencias… Jesús usa muchas expresiones con la palabra “verdad” en su predicación. La más utilizada eclesialmente es “La verdad os hará libres” ¿Será verdad? Los dominicos también tenemos por lema Veritas y ¡puff, cómo cuesta! Entre nosotros también.

Pentecostés está cerca y sus siete dones llevan como denominador común el sentido hondo de la Verdad, de la actitud veraz hasta que se haga en cada uno aptitud veraz, enraizada en el corazón y en la mente. Todo los demás son componendas, zarandajas para ir tirando, equilibrios para sobrevivir

 

 

 

 

 

 

 

 

Parroquia Sagrados Corazones
mgripa08@gmail.com
No hay comentarios

Inserte un Comentario