EVANGELIO DEL DÍA: Viernes de la III Semana de Cuaresma / Ciclo B

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EVANGELIO DEL DÍA: Viernes de la III Semana de Cuaresma / Ciclo B

 

Lectura del santo evangelio según san Marcos 12,28b-34

En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: «¿Qué mandamiento es el primero de todos?». Respondió Jesús: «El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay mandamiento mayor que estos». El escriba replicó: «Muy bien, Maestro, sin duda tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios». Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: «No estás lejos del reino de Dios». Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

Comentario al Evangelio 

Estamos en el corazón de la Cuaresma. Es el tiempo en que la Iglesia nos invita con más insistencia a profundizar la vivencia de nuestra fe cristiana. Y en concreto los días viernes se dedican a meditar la Pasión de Nuestro Señor con el rezo de las estaciones del “Vía Crucis”.

 

Además el viernes es el día en que más se recomienda el ayuno y la práctica de la caridad como fruto del ayuno. Otro compromiso importante para vivir la Cuaresma es no descuidar la lectura y meditación de la Palabra de Dios. Cuando somos tentados sólo la Palabra de Dios nos salva, porque pone al descubierto al tentador. Jesús nos insiste: “Vigilad y orad para no caer en tentación”. Es el camino de la victoria.

En el evangelio de hoy S. Marcos presenta a Jesús dialogando con un persona muy sincera y, además, entendida en la Ley de Dios. El fundamentalismo religioso de los fariseos había multiplicado los mandamientos en aproximadamente seiscientos treinta, algo asombroso. Fue entonces cuando el escriba se acercó a Jesús y le preguntó: «¿Qué mandamiento es el primero de todos?»  Jesús, fundamentándose en las Escrituras, responde que el mandamiento principal no es uno sino dos: el amor a Dios y el amor al prójimo. La respuesta de Jesús se caracteriza por la seguridad soberana con que une el amor a Dios y el amor al prójimo. El escriba admirado replica: «Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.» Sólo el amor a Dios hace posible el amor al prójimo, que a su vez  hace auténtico el amor que sentimos por Dios.

PALABRAS DEL SANTO PADRE

«Una de las cosas más difíciles de entender para todos nosotros los cristianos es la gratuidad de la salvación. Por eso Jesús nos recuerda hoy que el amor más grande es éste: ‘amar a Dios con toda la vida, con todo el corazón, con todas las fuerzas, y al prójimo como a uno mismo’. Porque este es el único mandamiento que está a la altura de la gratuidad de la salvación de Dios. Y luego Jesús añade: ‘En este mandamiento están incluidos todos los demás, porque, el mandamiento de hacer siempre el bien, incluye a todos los demás mandamientos’, y porque su fuente es el amor y su horizonte es el amor. Por consecuencia, si has cerrado la puerta y has te has llevado la llave del amor, no estarás a la altura de la gratuidad de la salvación que has recibido. (Santa Marta – 15 de octubre de 2015)

Parroquia Sagrados Corazones
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