EPIFANÍA DEL SEÑOR: Vivir la gratuidad

EPIFANÍA DEL SEÑOR: Vivir la gratuidad

EPIFANÍA DEL SEÑOR

‘Vivir la gratuidad

El Niño de Belén es el regalo gratuito  y el aguinaldo que Dios hace a la humanidad; por eso es la Epifanía es la  fiesta de la universalidad y de la gratuidad: Jesús es el Salvador de todos los hombres y su estrella debe guiar a todas las gentes.

 

EPIFANÍA DEL SEÑOR:

‘Vivir la gratuidad’

 

FIESTA DE LA EPIFANÍA. ‘Epifanía’ significa ‘manifestación’, pues Dios sale al encuentro no sólo de un pueblo o de una raza, sino  de todos los hombres; por eso, es la fiesta de la universalidad: El Niño que nos ha nacido es la estrella que luce para todos y quiere ser guía de todos: ‘Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida’.

    La Epifanía resalta, pues, la universalidad de la salvación con  el regalo que nos hace Dios en el Niño de Belén; regalo que va destinado a todas las gentes como lo simbolizan los Magos venidos del Oriente; por eso, la Epifanía es la ‘fiesta del don y del regalo’ la fiesta de la gratuidad.

 

GRATUIDAD DE DIOS: Jesús es el don y el regalo mejor y mayor que puede hacer un Dios Todopoderoso. Dios nos regala a su Hijo amado y en esa donación nos manifiesta y da a conocer su propia intimidad: Dios es Amor y Amor gratuito. El Niño de Belén, revestido de pobreza, es el mejor de los aguinaldos que podemos recibir  y el don que más nos puede enriquecer: ‘Cristo, siendo rico, se hizo pobre para enriquecernos en su pobreza’ .

El Niño, en su pequeñez, debilidad y pobreza, fortaleció y enriqueció a los Magos, convirtiéndose en la estrella que guiará sus pasos, y llenando sus vidas de alegría: Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría.

 

GRATUIDAD DE LOS MAGOS: Los Magos eran buscadores de Dios; pero ‘al Rey de los judíos no lo encontrarán ni en el esplendor y riqueza del palacio de Herodes ni entre la gente socialmente importante. ¿Dónde lo encontraron?

   Cabe preguntarse: si Dios está en la vida, ¿por qué, a pesar de buscarlo,  no lo encontramos? Puede que sea porque lo buscamos en lugares inapropiados  o porque buscamos un Dios muy distinto al que se nos manifiesta y da a conocer en el Niño de Belén.

   Los Magos buscan y encuentran a Dios, como les señala la estrella,  en un recién nacido, sencillo, débil y pobre, en brazos de María, su madre. Ellos reconocen que Dios se manifiesta en la debilidad: Cristo, siendo de condición divina, se despojó de su grandeza, tomó la condición de esclavo … (Flp 4,7).

    Los Magos caen de rodillas ante este Niño, le adoran y, llenos de agradecimiento, sin esperar nada a cambio, simplemente porque quieren al Niño, le ofrecen sus dones: Después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos …

 

VIVIR LA GRATUIDAD: La actitud de Dios y la de los Magos nos está invitando a vivir la gratuidad como una virtud importante y muy necesaria dentro de nuestra sociedad tan mercantilista, en la que a todo ponemos precio y en la que prevalece el ‘do ut des’, o sea, ‘doy para que me des’.

   Muchas veces la aparente generosidad esconde una doble intención: la de sacar beneficio. Por ello, resulta tan hermosa la tradición de los regalos en este Día de Reyes en la que volcamos gratuitamente nuestro cariño y amor, en especial con los niños,  ofreciéndoles regalos’, como los Magos.

   La Escritura nos dice que lo que has recibido gratis, dalo gratis. La fiesta de hoy nos está invitando a ser ‘reyes magos’ para los demás; a vivir en actitud de dar y darnos gratuitamente, sin esperar contrapartida.

osvaldo Aparicio, ss.cc.