EL TIEMPO ORDINARIO EN LA LITURGIA

EL TIEMPO ORDINARIO EN LA LITURGIA

Con la fiesta del Bautismo del Señor se termina el ciclo litúrgico de Navidad/Epifanía y se comienza el Tiempo Ordinario o, mejor, Tiempo durante el año (per annum)…

Con la fiesta del Bautismo del Señor se termina el ciclo litúrgico de Navidad/Epifanía y se comienza el Tiempo Ordinario o, mejor, Tiempo durante el año (per annum) o también Tiempo de los domingos verdes por el color que se emplea en las celebraciones.

Consta este tiempo de 33 ó 34 domingos, dependiendo de la fecha de la Pascua. Comienza tras el Bautismo del Señor, se interrumpe el Miércoles de Ceniza y continúa después de Pentecostés hasta el Adviento.

Llamar ordinario a este tiempo no significa que esté vacío de contenido o que no tenga hondura. Muy al contrario. Es cierto que no está vinculado a ningún misterio particular del Señor, pero celebra de forma global el Misterio Pascual de Cristo y, de la mano principalmente de los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas), nos ayuda a seguir paso a paso el quehacer ordinario de Jesús, su día a día, desde el inicio de su vida pública hasta que se adentra en su Pasión.

   Este contacto con el Jesús que, con su palabra y sus hechos, pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el mal (Hech 10,38), nos va ayudando a vivir con ilusión nuestra vida ordinaria y el quehacer de cada día.

Redacción
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