Domingo de Resurrección: ¡Resucitó! ¡Muerto el que es la vida, triunfante se levanta!

Domingo de Resurrección: ¡Resucitó! ¡Muerto el que es la vida, triunfante se levanta!

De la Cruz del Viernes Santo a la Luz de la Resurrección que hoy se nos anuncia: de la Cruz a la Luz. Para un creyente no hay cruz sin luz, como tampoco hay  luz sin cruz. Es el camino que recorrió Jesús: El Hijo del hombre tiene que ser entregado en manos de  hombres pecadores, ser crucificado y al tercer día resucitar‘; y es ese es también el camino que hemos de seguir sus discípulos …

De la Cruz del Viernes Santo a la Luz de la Resurrección que hoy se nos anuncia: de la Cruz a la Luz. Para un creyente no hay cruz sin luz, como tampoco hay  luz sin cruz. Es el camino que recorrió Jesús: El Hijo del hombre tiene que ser entregado en manos de  hombres pecadores, ser crucificado y al tercer día resucitar‘; y es ese es también el camino que hemos de seguir sus discípulos.

   Jesús es el hombre de la cruz. ‘He aquí al hombre’, así es como Pilato presenta al pueblo a Jesús, azotado, coronado de espinas cubierto con un manto púrpura. Jesús es el varón de dolores, el justo sufriente, en quien se concentra todo el dolor de la humanidad.

   La historia del mundo está cargada de sufrimiento, de dolor y de muerte. Sufrimos por nuestra cruz personal; nos duelen las cruces de nuestros seres queridos y también las cruces de la sociedad, acrecentadas estos días por las tragedias del fanatismo terrorista. Los atentados mortales de Bruselas nos sumergen una vez más (¿hasta cuándo?) en un clima de zozobra, de ansiedad y de pesimismo. La humanidad vive clavada a la cruz. ¿Se verá algún  día liberada?

   En esta situación de desconcierto y de pesimismo se nos anuncia, como a las mujeres que de madrugada fueron al sepulcro, un mensaje lleno de esperanza, porque el Hombre de la cruz, tras su muerte, ha vuelto a la vida: ¿Por qué   buscáis entre los muertos al que vive? ¡No está aquí! ¡Ha resucitado! Bellamente la secuencia pascual expresa la victoria de la Vida sobre la muerte: Lucharon vida y muerte / en singular batalla, / y muerto el que es la Vida, / triunfante se levanta.

   Jesús, el Hombre de la Cruz, por su Resurrección se convierte para el mundo en el Hombre de la Luz y de la Vida: Jesús en la Cruz siente todo el peso del mal, y con la fuerza del amor de Dios lo vence. Jesús derrota el mal en la Resurrección (Papa Francisco). En Jesús, muerto y resucitado, se ilumina el misterio del mal y del dolor; el misterio de la existencia y de la muerte; por eso, él es nuestra esperanza de Vida y de Resurrección.

 

 ¡ALELUYA! ¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!

osvaldo Aparicio, ss.cc.
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