DOMINGO DE LA SEMANA XXXII DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B

DOMINGO DE LA SEMANA XXXII DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B

PARROQUIA SAGRADOS CORAZONES

Plaza de los Sagrados Corazones

Paseo de la Habana 31. 28036 Madrid

Teléfono 91 564 79 00

Correo: parroquia.sscc.madrid@gmail.com

WEB: https://sagradoscorazones.sscc.es

 

Nº 623 –  7 de noviembre de 2021 – XXXII Domingo del T. O. – Ciclo B


FELIZ REENCUENTRO

Estimados hermanos y amigos, después de este tiempo largo y penoso nos volvemos a encontrar a través del Boletín Parroquial. Queremos expresar en primer lugar nuestro sentimiento de dolor y de esperanza por todos aquellos familiares, amigos y conocidos que nos han dejado de manera inesperada, dejándonos un recuerdo amargo de su partida y una situación personal de impotencia ante los efectos destructores de esta pandemia que padecemos. También queremos recordar y tener presente en nuestra oración parroquial a todas aquellas personas que aun habiendo superado la enfermedad continúan sufriendo las múltiples secuelas derivadas de ella, les deseamos un pronto restablecimiento.

Esperamos y así lo pedimos a Nuestro Señor que este nuevo reencuentro no se vea interrumpido por ningún otro infortunio y podamos vernos y tratarnos  cada vez con mayor naturalidad.

 

“DÍA DE LA IGLESIA DIOCESANA”

 

Este domingo celebramos el Día de la Iglesia Diocesana, un día para recordar que juntos logramos una parroquia viva, comprometida, apasionada por Jesucristo y entregada a los demás. Pero la labor de la Iglesia va más allá de un día y de un lugar. Por eso te pedimos que, en la medida de tus posibilidades, colabores con tu parroquia ofreciendo tu tiempo, tus cualidades, tu donativo y tu oración.

 

Palabra de Dios

Lectura del primer libro de los Reyes 17, 10-16

En aquellos días, el profeta Elías se puso en camino hacia Sarepta. Traspasaba la puerta de la ciudad en el momento en el que una mujer viuda recogía por allí leña. Elías la llamó y le dijo: «Tráeme un poco de agua en el jarro, por favor, y beberé». Cuando ella fue a traérsela, él volvió a gritarle: «Tráeme, por favor, en tu mano un trozo de pan». Ella respondió: «Vive el Señor, tu Dios, que no me queda pan cocido; solo un puñado de harina en la orza y un poco de aceite en la alcuza. Estoy recogiendo un par de palos, entraré y prepararé el pan para mí y mi hijo, lo comeremos y luego moriremos».

Pero Elías le dijo: «No temas. Entra y haz como has dicho, pero antes prepárame con la harina una pequeña torta y tráemela. Para ti y tu hijo la harás después. Porque así dice el Señor, Dios de Israel: «La orza de harina no se vaciará, la alcuza de aceite no se agotará, hasta el día en que el Señor conceda, lluvias sobre la tierra»».

Ella se fue y obró según la palabra de Elías, y comieron él, ella y su familia. Por mucho tiempo la orza de harina no se vació ni la alcuza de aceite se agotó, según la palabra que había pronunciado el Señor por boca de Elías.

 

Sal. 145. R/: Alaba, alma mía, al Señor

V/. Que hace justicia a los oprimidos, que da pan a los hambrientos. El Señor liberta a los cautivos. R/.

V/. El Señor abre los ojos al ciego, el Señor endereza a los que ya se doblan, el Señor ama a los justos. El Señor guarda a los peregrinos. R/.

 V/. Sustenta al huérfano y a la viuda y trastorna el camino de los malvados. El Señor reina eternamente, tu Dios, Sión, de edad en edad. R/.

 

Lectura de la carta a los Hebreos 2, 24-28

Cristo entró no en un santuario construido por hombres, imagen del auténtico, sino en el mismo cielo, para ponerse ante Dios, intercediendo por nosotros. Tampoco se ofrece a sí mismo muchas veces como el sumo sacerdote, que entraba en el santuario todos los años y ofrecía sangre ajena. Si hubiese sido así, tendría que haber padecido muchas veces, desde la fundación del mundo. De hecho, él se ha manifestado una sola vez, al final de los tiempos, para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo. Por cuanto el destino de los hombres es morir una sola vez; y después de la muerte, el juicio. De la misma manera, Cristo se ofreció una sola vez para quitar los pecados de todos. La segunda vez aparecerá, sin ninguna relación al pecado, para salvar a los que lo esperan.

 

+ Lectura del santo evangelio según s. Marcos 12, 38-44

 

En aquel tiempo, entre lo que enseñaba Jesús a la gente, dijo:

«¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en las plazas, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas y aparentan hacer largas oraciones. Esos recibirán una condenación más rigurosa».

Estando Jesús sentado enfrente del tesoro del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban mucho; se acercó una viuda pobre y echó dos monedillas, es decir, un cuadrante. Llamando a sus discípulos, les dijo:

«En verdad os digo que esta viuda pobre ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero esta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir».

 

A TENER EN CUENTA

 

Le recordamos a todas las personas que estén interesadas en la Confirmación de adultos que se inscriban en la Parroquia lo antes posible. Gracias.

AYUDA A TU PARROQUIA: Pedimos vuestra colaboración para hacer frente a las necesidades económicas parroquiales. Envía tu donativo o suscríbete: BIZUM 02842 / Banco de Santander: ES35 0049 1804 1921 1028 8632

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