DOMINGO 34 DEL TIEMPO ORDINARIO. CRISTO REY

DOMINGO 34 DEL TIEMPO ORDINARIO. CRISTO REY

PARROQUIA SAGRADOS CORAZONES

Plaza de los Sagrados Corazones

Paseo de la Habana 31. 28036 Madrid                     Teléfono 91 564 79 00

parroquia.sscc.madrid@gmail.com

sscc.es/parroquiasagradoscorazones

Nº 527 – 24 de Noviembre de 2019 – XXXIV Domingo T.O. / C

NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO

Con este domingo finaliza el Año Litúrgico. Ha sido un largo recorrido que, durante el Adviento, nos puso en una actitud expectante ante un Cristo que quiere, cada día, venir a nuestra vida y cumplir nuestras esperanzas.

En Navidad nos lo entregó hecho niño para que surgiera de nuestro corazón la fibra más sensible y le diéramos acogida tanto a Él como al hermano necesitado. Durante el llamado Tiempo Ordinario la lectura del evangelio dominical nos hizo testigos de los hechos y palabras más relevantes de su vida pública.

La liturgia del Triduo Pascual nos invitó a caminar con Cristo por su pascua de la muerte a la vida, y así, en la cincuentena pascual, hacernos vibrar con la certeza de que su vida de resucitado se nos ha entregado sacramentalmente para que, también en nosotros, ni la muerte ni el pecado tengan la última palabra.

Si tenemos presente todo este acervo de experiencia cristiana al celebrar hoy la Solemnidad de «Jesucristo, Rey del Universo» no caeremos en ninguna de las posibles falsas interpretaciones que se le puede dar a este título cristológico. No haremos de él un grito de reivindicación de supuestos derechos intramundanos en favor de la Iglesia, pues es el Jesús nacido en Belén, el predicador de Galilea que gustaba estar con los pobres, el Maestro que lavó los pies a sus discípulos y se dejó matar en la cruz y a quien hoy le oímos decir: «Mi reino no es de este mundo».

Ni tampoco hemos de sentir complejo vergonzante al recordar tal título pues Jesucristo es Rey y Dios, es el Señor. Pero la realeza de Cristo como el señorío de Dios nada tienen que ver con reyes y monarquías, señores y señoríos de nuestras historias y del presente. Nuestra experiencia del poder, de autoridad, de dominio, de sometimiento, etc., entorpecen enormemente la interpretación religiosa de expresiones como realeza de Cristo o señorío de Dios.

 

PALABRA DE DIOS

 Lectura del segundo libro de Samuel 5, 1-3

En aquellos días, todas las tribus de Israel se presentaron ante David en Hebrón y le dijeron: «Hueso tuyo y carne tuya somos. Desde hace tiempo, cuando Saúl reinaba sobre nosotros, eras tú el que dirigía las salidas y entradas de Israel. Por su parte, el Señor te ha dicho: “Tú pastorearás a mi pueblo Israel, tú serás el jefe de Israel”». Los ancianos de Israel vinieron a ver al rey en Hebrón. El rey hizo una alianza con ellos en Hebrón, en presencia del Señor, y ellos le ungieron como rey de Israel.

Salmo 121. R/. Vamos alegres a la casa del Señor

V/. Qué alegría cuando me dijeron: «Vamos a la casa del Señor»! Ya están pisando nuestros pies tus umbrales, Jerusalén.  R/.

V/. Allá suben las tribus, las tribus del Señor, según la costumbre de Israel, a celebrar el nombre del Señor; en ella están los tribunales de justicia, en el palacio de David. R/.

 Lectura de la carta a los Colosenses 1,12-20

Hermanos: Demos gracias a Dios Padre, que os ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz.

Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino del Hijo de su amor, por cuya sangre hemos recibido la redención, el perdón de los pecados.

Él es imagen del Dios invisible, primogénito de toda criatura; porque en él fueron creadas todas las cosas celestes y terrestres, visibles e invisibles. Tronos y Dominaciones, Principados y Potestades; todo fue creado por él y para él.

Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él. Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, y así es el primero en todo. Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud. Y por él y para él quiso reconciliar todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz.

Aleluya… ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Bendito el reino que llega, el de nuestro padre David! Aleluya.

 + Lectura del santo Evangelio según S. Lucas 23, 35-43

En aquel tiempo, los magistrados hacían muecas a Jesús diciendo: «A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido». Se burlaban de él también los soldados, que se acercaban y le ofrecían vinagre, diciendo: «Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo».

Había también por encima de él un letrero: «Este es el rey de los judíos». Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo: «¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros». Pero el otro, respondiéndole e increpándolo, le decía: «¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condena? Nosotros, en verdad, lo estamos justamente, porque recibimos el justo pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha hecho nada malo». Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino». Jesús le dijo: «En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso».

 

– RINCÓN LITÚRGICO

 ESTRUCTURA DE LA MISA

El núcleo esencial de la Eucaristía es el mismo desde los tiempos apostólicos: Proclamación de la Palabra y Fracción del Pan. Así lo refleja el relato de los discípulos de Emaús (Lc 24, 13-35) y lo recogen los Santos Padres. En torno a este núcleo se ha ido estructurando la celebración y que la Ordenación General del Misal Romano (Pablo VI, 1969) concreta así:

 

  1. Ritos de apertura: acogida para crear la asamblea.
  2. Liturgia de la Palabra: Mesa de la Palabra
  3. Liturgia de la Eucaristía: Mesa del Pan
  4. Ritos de conclusión: Envío

La liturgia de la Palabra y la liturgia de la Eucaristía están tan estrechamente unidas entre sí que constituyen un solo acto de culto, ya que en la Misa se dispone la mesa tanto de la Palabra de Dios como del Cuerpo de Cristo… (OGMR 8)

¿SOMOS CONSCIENTES DE LO IMPORTANTE QUE ES LLEGAR A TIEMPO AL INICIO DE LA CELEBRACIÓN?

 

 A TENER EN CUENTA

¡Ayuda a tu parroquia!

 Suscríbete o envía tu donativo. Cuenta específica para las obras:

 ES76 0081 0203 60 0001225827

 

Parroquia Sagrados Corazones
mgripa08@gmail.com
No hay comentarios

Inserte un Comentario