CAMPANADAS DEL ANGELUS

CAMPANADAS DEL ANGELUS

 

 

Los que hemos crecido en los pueblos todavía resuenan, en la nostalgia, las campanadas que invitaban al rezo del Angelus. Allá donde estuvieres, generalmente dedicados a las faenas del campo o guardando el ganado, el sonido de la campana invitaba a recogerse y a rezar.

La campana ejercía una función importante en la vida de los pueblos: no sólo invitaba al Angelus, sino que era el altavoz que anunciaba muertes, incendios, nubes o convocaba a algún trabajo especial.

El ruido y el tráfico ahogan en la ciudad sus sonidos, aunque todavía siguen tocándose. Desde que comenzó la cuarentena en nuestra parroquia resuenan las humildes y escondidas campanas de la torre recién arreglada. A las 12 en punto del mediodía la mano de Aurelio repica a vida en medio de la cuarentena.

ORIGEN DEL ANGELUS

El Angelus es una practica en honor de la Encarnación, repetida tres veces cada día: en la mañana, al mediodía y al caer la tarde, al toque de la campana parroquial.

Esencialmente es la repetición triple del Ave María. Con el tiempo se les intercaló un versículo y  se finalizó con una oración.

En 1724 el Papa Benedicto XIII y después León XIII en 1884 concedieron indulgencias a su rezo.

Desde que comenzó a rezarse hasta ahora ha tenido variantes a la hora de recitarlo.

El recitado al mediodía es el más reciente. El rezo al atardecer se extendió por Europa durante el siglo XIV y fue recomendado por el Papa Juan XXII. Pero parece que ya anteriormente, en el siglo XIII, los franciscanos y algún obispo lo hacían al toque de campana. El de mediodía se le llamaba de la Paz.

En el siglo XVI aparecen junto al Ave María los versos tal como los conocemos. En el siglo XVII se introduce el Regina Caeli durante el tiempo pascual. Es una devoción que permanece en el mundo cristiano, aunque el toque de campanas ya no se escuche como antes.

LA ORACIÓN DEL ANGELUS Y EL REGINA COELI

ANGELUS

El Ángel del Señor anunció a María.

Y concibió por obra del Espíritu Santo.

(Avemaría)

He aquí la esclava del Señor.

Hágase en mí según tu palabra.

(Avemaría)

Y el Verbo se hizo carne.

Y habitó entre nosotros.

(Avemaría)

Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.

Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Oremos:

Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 REGINA COELI

Reina del cielo, alégrate.
Aleluya.
Porque el Señor, a quien mereciste llevar.
Aleluya.
Ha resucitado, como lo había dicho.
Aleluya.
Ruega al Señor por nosotros.
Aleluya.
Goza y alégrate, Virgen María. Aleluya.
Porque verdaderamente ha resucitado el Señor. Aleluya.

Oremos:

Oh Dios, que por la Resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a alcanzar los gozos eternos. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Parroquia Sagrados Corazones
mgripa08@gmail.com
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