BOLETIN PARROQUIA DE LOS SAGRADOS CORAZONES MADRID

BOLETIN PARROQUIA DE LOS SAGRADOS CORAZONES MADRID

PARROQUIA SAGRADOS CORAZONES

Nº 522 – 20 de Octubre de 2019 – XXIX Domingo T.O. / C

UNA VIDA DE ORACIÓN SÓLO ES POSIBLE CUANDO HAY FE

El protagonista de la parábola, y consiguientemente lo que Jesús nos quiere enseñar, es la insistencia de la viuda en su petición. Y lo ha hecho para darnos uno de los elementos de su doctrina sobre la oración: la necesidad de que el cristiano tenga una actitud constante de oración. Esto resulta evidente pues Jesús describe la actitud del Padre diciendo: “¿no hará justicia a sus elegidos que le gritan día y noche? Os digo que les hará justicia sin tardar”.

Una actitud de perseverancia en la oración trae un bien mayor: una vida cristiana que transcurre en las coordenadas de la alegría y la confianza de saberse en manos del Padre. Este es el secreto de tantos cristianos que han descubierto una auténtica vida de oración.

 Pero la cuestión decisiva no es propiamente el problema de la oración, sino el problema de la fe. Esto quiere decir lo siguiente: no es que hay que hacer oración para mantener la fe, como si la fe dependiera de la oración. En esto corremos el peligro de engañarnos muchas veces: al pensar así se identifica la fe como una serie de estados de alma, de experiencias internas. Es la oración la que depende de la fe, la intensidad de la oración depende de la vivacidad de la fe, la oración, en una palabra, es una exigencia de la propia fe. No se trata de un problema de oración sino de un problema de vida. Amar al otro es el único camino posible para encontrar en la oración al otro. Descubrir de verdad al otro, y a Dios en el otro, esta es la tarea fundamental de todo aprendizaje de la verdadera oración.

Antonio Luis Martínez, Semanario «Iglesia en camino»

 

Palabra de Dios

 Lectura del libro del Éxodo 17, 8-13

En  aquellos días, Amalec vino y atacó a Israel en Refidín. Moises dijo a Josue: «Escoge unos cuantos hombres, haz una salida y ataca a Amalec. Mañana yo estaré en pie en la cima del monte, con el bastón de Dios en la mano». Hizo Josué lo que le decía Moisés, y atacó a Amalec; entretanto, Moisés, Aarón y Jur subían a la cima del monte. Mientras Moisés tenía en alto las manos, vencía Israel; mientras las tenía bajadas, vencía Amalec. Y, como le pesaban los brazos, sus compañeros tomaron una piedra y se la pusieron debajo, para que se sentase; mientras, Aarón y Jur le sostenían los brazos, uno a cada lado.

Así resistieron en alto sus brazos hasta la puesta del sol. Josué derrotó a Amalec y a su pueblo, a filo de espada.

Sal 120. R/. Nuestro auxilio es el nombre del Señor, que hizo el cielo y la tierra.

V/. Levanto mis ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio? El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. R/.

 V/. No permitirá que resbale tu pie, tu guardián no duerme; no duerme ni reposa el guardián de Israel. R/.

 V/. El Señor te guarda a su sombra, está a tu derecha; de día el sol no te hará daño, ni la luna de noche. R/.

 V/. El Señor te guarda de todo mal, él guarda tu alma;                 el Señor guarda tus entradas y salidas, ahora y por siempre. R/.

 Lectura de la 2ª Carta a Timoteo 3,14-4,2

Querido hermano: Permanece en lo que aprendiste y creíste, consciente de quiénes lo aprendiste, y que desde niño conoces las Sagradas Escrituras: ellas pueden darte la sabiduría que conduce a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús.

Toda Escritura es inspirada por Dios y además útil para enseñar, para argüir, para corregir, para educar en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para toda obra buena.

Te conjuro delante de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a vivos y a muertos, por su manifestación y por su reino: proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, arguye, reprocha, exhorta con toda magnanimidad y doctrina.

Aleluya… La palabra de Dios es viva y eficaz; juzga los deseos e intenciones del corazón. Aleluya.

 + Lectura del santo Evangelio según S. Lucas 18, 1-8

 En aquel tiempo, Jesús decía a sus discípulos una parábola para enseñarles que es necesario orar siempre, sin desfallecer. «Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres. En aquella ciudad había una viuda que solía ir a decirle: “Hazme justicia frente a mi adversario”.

Por algún tiempo se estuvo negando, pero después se dijo a sí mismo: “Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está molestando, le voy a hacer justicia, no sea que siga viniendo a cada momento a importunarme”».

Y el Señor añadió: «Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que claman ante él día y noche?; ¿o les dará largas? Os digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?».

Oración que el papa Francisco nos invita a rezar en este “mes misionero”

Padre nuestro,

Tu Hijo Unigénito Jesucristo

resucitado de entre los muertos

encomendó a sus discípulos

el mandato de “id y haced discípulos a todas las gentes”;

tú nos recuerdas que a través de nuestro bautismo

somos partícipes de la misión de la Iglesia.

Por los dones de tu Santo Espíritu,

concédenos la gracia de ser testigos del Evangelio,

valientes y tenaces,

para que la misión encomendada a la Iglesia,

que aún está lejos de ser completada,

pueda encontrar manifestaciones nuevas y eficaces

que traigan vida y luz al mundo.

Ayúdanos a hacer que todos los pueblos

puedan experimentar el amor salvífico

y la misericordia de Jesucristo,

Él que es Dios y vive y reina contigo,

en la unidad del Espíritu Santo,

por los siglos de los siglos. Amén.

– A TENER EN CUENTA

Nueva Página Web de la Parroquia:

sscc.es/parroquiasagradoscorazones

 

 

 

 

 

 

Parroquia Sagrados Corazones
mgripa08@gmail.com
No hay comentarios

Inserte un Comentario