¡ALELUYA! CRISTO HA RESUCITADO

¡ALELUYA! CRISTO HA RESUCITADO

DOMINGO DE RESURRECCION

Es un día de fiesta grande. Los cristianos nos alegramos y nos felicitamos: ¡Feliz Pascua de Resurrección! Comienza aquí el tiempo de Pascua, que se prolonga durante cincuenta días y culminará el Domingo de Pentecostés en el que celebramos el don del Espíritu Santo. Es el tiempo en el que la Iglesia nos recuerda las apariciones de Jesús Resucitado a sus discípulos y la expansión de la Iglesia a impulsos del Espíritu Santo.La celebración de la resurrección nos invita a sentirnos testigos y enviados. Testigos de la Luz de Cristo y, sobre todo, de la alegría del Evangelio.

EVANGELIO DEL DÍA

El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.
Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:
«Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.
Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte.
Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.
Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

 

REFLEXIÓN

Como María Magdalena, “cuando todavía estaba oscuro” hemos venido a visitar el sepulcro del Señor. Si en pocas semanas un virus sembró el mundo de sepulcros, todavía con los ojos nublados por las lágrimas hemos venido a buscar el cuerpo del Señor que nos ha salido al encuentro como el Señor Resucitado.
Durante este Triduo Pascual que hemos vivido de un modo extraño, pero intenso, hemos podido experimentar el dolor y el escándalo de la cruz abriéndonos a la solidaridad con todos los que sufren, esta mañana ensanchamos el corazón lleno de gozo y damos gracias al Padre que nos ha salvado del sin sentido y de la muerte. Decimos al Hijo Jesús: “tú eres refugio de mi vida” y llenos del Espíritu cantamos alabando a Dios, que ha cambiado y cambiará nuestro luto en danzas.

La fe en la resurrección, es verdad, nos propone una calidad de vida, que nada tiene que ver con la búsqueda que se hace entre nosotros con propuestas de tipo social y económico. Se trata de una calidad teológicamente íntima que nos lleva más allá de toda miseria y de toda muerte absurda. La muerte no debería ser absurda, pero si lo es para alguien, entonces se nos propone, desde la fe más profunda, que Dios nos ha destinado a vivir con El. Rechazar esta dinámica de resurrección sería como negarse a vivir para siempre. No solamente sería rechazar el misterio del Dios que nos dio la vida, sino del Dios que ha de mejorar su creación en una vida nueva para cada uno de nosotros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Parroquia Sagrados Corazones
mgripa08@gmail.com
No hay comentarios

Inserte un Comentario